“Estamos cansados física y mentalmente”: los caminantes de la BOU denuncian condiciones laborales inhumanas
Efectivos de la Brigada Operativa Urbana de Santa Fe aseguran que trabajan en jornadas de hasta 12 horas sin descanso real, con licencias negadas y espacios indignos. Reclaman la intervención del Ministerio de Seguridad.
Agotados física y mentalmente, el personal “caminante” de la Brigada Operativa Urbana (BOU) de la Unidad Regional I dependiente de la Policía de Santa Fe decidió alzar la voz y denunciar lo que consideran condiciones laborales inhumanas. Jornadas extenuantes, falta de descanso, espacios inadecuados y la indiferencia de sus superiores son parte de un cuadro que, aseguran, “ya no se puede sostener”.
“Somos el último orejón del tarro, la cara visible de todos los servicios habidos y por haber. Queremos que esto llegue a quien tenga que llegar. Estamos cansados física y mentalmente. Queremos que alguien nos escuche, porque el que debe hacerlo dice que no puede hacer nada”, expresaron los trabajadores en un mensaje difundido a través de APROPOL Noticias.
Jornadas de 12 horas y licencias negadas
Según denuncian, la situación se agravó a partir de la aplicación de la Orden Operacional N° SO y P 1183/25, comunicada informalmente por WhatsApp, que establece horarios de 08:00 a 20:00 horas corridas, con apenas una hora de pausa para racionar en el mismo lugar de servicio.
La disposición generó un fuerte malestar entre los agentes, que solicitaron una reunión con el jefe de la dependencia, Comisario Lic. Ariel Rosa, para plantear reclamos que vienen acumulándose desde hace meses:
- Descansos insuficientes, que impiden comer, higienizarse o trasladarse con dignidad.
- Desigualdad horaria respecto de otros sectores policiales, que trabajan con turnos rotativos más equitativos (12×36, 12×60, 24×48 o 24×72).
- Distribución arbitraria de servicios extraordinarios, siempre en perjuicio del mismo grupo.
- Espacios inadecuados para la alimentación, actualmente en la ex Comisaría 1ª, sin sanitarios suficientes.
- Licencias laborales denegadas, con demoras de hasta un año.
“Hay compañeros que no ven a sus hijos desde hace más de un mes. Mientras nosotros trabajamos 12 horas de pie, el jefe a las dos de la tarde ya está en su casa”, relató uno de los efectivos durante el encuentro.
“Nadie se hace cargo”
Los reclamos fueron recibidos, pero sin soluciones. “Lo más grave aseguran los caminantes es que cada vez que pedimos respuestas, nos dicen que son órdenes de arriba”. La sensación de abandono y falta de reconocimiento se extiende a todo el grupo operativo.
“Tal vez cuando se acuesta a la noche sobre su almohada habla con Dios, que es el único que está arriba”, ironizó un agente en alusión a la falta de responsabilidad jerárquica.
Un caso que refleja una problemática estructural
El conflicto pone en evidencia una asimetría estructural dentro de la institución policial, donde la base operativa es sometida a un régimen de control y disciplinamiento vertical. Según el análisis publicado por el periodista y licenciado en Seguridad Pública Alberto Martínez, “las extensas jornadas, la ausencia de espacios dignos y la negación de licencias no son simples desprolijidades administrativas: son mecanismos de control institucional”.
Martínez sostiene que esta dinámica responde a la llamada Doctrina de la Sospecha Permanente, una lógica en la que la cadena de mando reproduce una cultura de obediencia y silencio, mientras se diluye la responsabilidad hacia arriba. “El poder disciplinador se ejerce hacia abajo, pero nadie asume las consecuencias”, advierte.
Los pedidos concretos
El personal caminante de la BOU exige:
- Revisión urgente de los horarios laborales.
- Espacios adecuados para alimentación y descanso.
- Otorgamiento de licencias conforme a la normativa.
- Distribución equitativa de los servicios extraordinarios.
- Canales de diálogo reales con la conducción policial.
Mientras tanto, APROPOL prepara un informe gremial integral con documentación, registros y testimonios para ser presentado ante las autoridades provinciales y organismos de control.
La respuesta pendiente
Hasta el momento, no hubo pronunciamiento oficial del Ministerio de Seguridad de Santa Fe ni de la Jefatura de la Policía, encabezada por el Lic. Luis Maldonado. La denuncia pública, sin embargo, ya comenzó a generar repercusión en redes y medios especializados.
“No pedimos privilegios, pedimos derechos básicos: descanso, licencias, trato equitativo y respeto. Lo que hoy vivimos es indigno e insostenible”, concluye el comunicado difundido por los trabajadores.
AMPLIAREMOS
“¡Quién quiera oír, que oiga!”
Por Alberto Martínez Periodista. Licenciado en Seguridad Pública y Ciudadana. Ex oficial de la policía de Santa Fe, Especialista en seguridad y derechos laborales de los trabajadores policiales y penitenciarios. Facebook: Temática Seguridad Linkedin: Martínez Alberto Rubén Web: Temática Seguridad (Blogspot)
APROPOL Noticias










