Un gigantesco deslizamiento de tierra en Sicilia: evacúan a más de 1.500 personas
Niscemi, Sicilia, Italia.- La pequeña ciudad siciliana de Niscemi, con unos 25.000 habitantes y ubicada en la provincia de Caltanissetta, vive horas de extrema tensión tras un masivo deslizamiento de tierra que ha abierto un barranco de hasta 4 kilómetros de longitud y decenas de metros de profundidad. El fenómeno, desencadenado por las intensas lluvias y vientos del ciclón mediterráneo Harry (también conocido como tormenta Harry), ha dejado decenas de casas al borde del precipicio, con algunas ya derrumbadas y otras colgando literalmente en el vacío.
El deslizamiento comenzó a manifestarse con signos iniciales desde el 16 de enero, pero se agravó drásticamente el 25 de enero, cuando un frente más potente reactivó un antiguo movimiento de suelo en la zona sur del centro urbano. El terreno, compuesto por capas arcillosas y areniscas inestables, se saturó por las precipitaciones excepcionales, provocando que partes de la meseta sobre la que se asienta Niscemi se deslicen hacia la llanura inferior en dirección a Gela. Expertos de la Protección Civil italiana han calificado la situación como “crítica y activa”, con el barranco ensanchándose día a día (hasta 10 metros en algunos casos) y nuevos crollos registrados incluso el 31 de enero, que han expuesto interiores de viviendas y causado más daños en infraestructuras.
Más de 1.500 personas (equivalentes a unas 300 familias) han sido evacuadas de urgencia de sus hogares, muchas de ellas del barrio histórico de Santa Croce y zonas periféricas. Las autoridades han establecido una zona roja de exclusión, con un radio de hasta 70-150 metros del borde del precipicio, donde las viviendas han sido declaradas inhabitables de forma permanente.
Calles enteras, vías de acceso (incluida la carretera hacia Gela) y servicios esenciales como gas y agua han quedado interrumpidos o gravemente afectados. Imágenes aéreas captadas por drones muestran edificios de varios pisos precipitándose al vacío, vehículos arrastrados y un paisaje de destrucción que recuerda a desastres históricos como el Vajont, aunque sin víctimas fatales hasta el momento.
No hay fallecidos, pero el miedo persiste
Afortunadamente, no se reportan muertos ni heridos graves, gracias a la evacuación oportuna y al monitoreo constante. Sin embargo, el temor se extiende entre los residentes: previsiones meteorológicas anuncian más lluvias intensas que podrían acelerar el movimiento del suelo y extender la zona afectada hacia el centro histórico de la ciudad. Este no es un evento aislado; Niscemi ha sufrido deslizamientos similares en el pasado (incluido uno en 1997), y expertos vinculan la gravedad actual al cambio climático, que intensifica fenómenos extremos como tormentas prolongadas en el Mediterráneo.
Respuesta oficial y visita de Meloni.
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, realizó una visita sorpresa a la zona el 28 de enero, sobrevolando el área en helicóptero e inspeccionando los daños junto al jefe de la Protección Civil, Fabio Ciciliano. Meloni declaró el estado de emergencia en Sicilia (y otras regiones como Cerdeña y Calabria), prometiendo apoyo estatal para medidas de emergencia y reconstrucción a largo plazo. El alcalde de Niscemi, Massimiliano Conti, ha descrito la situación como “dramática” y ha instado a la población a permanecer en sus hogares fuera de las zonas restringidas.
Mientras geólogos continúan evaluando el riesgo de nuevos colapsos, Niscemi se convierte en un símbolo de la vulnerabilidad de muchas localidades italianas ante el mal tiempo extremo.
Las autoridades advierten que, sin intervenciones estructurales urgentes, parte de esta histórica ciudad siciliana podría desaparecer tragada por la tierra.










