De Reconquista a Santa Fe: la RN 11 se cae a pedazos mientras Vialidad rinde cuentas al juez con parches
La Ruta Nacional 11, en el tramo que une Santa Fe con Reconquista, sigue siendo escenario de un conflicto entre los anuncios oficiales de reparaciones y la cruda realidad que denuncian los usuarios diarios. Mientras Vialidad Nacional informa sobre trabajos en curso, los conductores que transitan la vía aseguran que el deterioro avanza y las intervenciones resultan insuficientes, casi simbólicas.
Según el último comunicado oficial de Vialidad Nacional (difundido en los últimos días de enero y principios de febrero de 2026), equipos viales continúan con tareas de fresado y recomposición de la base con agregado de cemento, seguido de la colocación de nueva capa de concreto asfáltico al sur de Calchaquí. En el tramo entre Calchaquí y Gómez Cello se realiza sellado de fisuras y bacheos en sectores previamente fresados. Además, entre Colonia Silva y Gobernador Crespo, con personal y equipos propios, se efectúan bacheos de transitabilidad con restricciones momentáneas de carril. En todos los casos, hay reducciones de carril y paso alternado coordinado por banderilleros.
El organismo también recuerda que en los tramos rurales entre Candioti (km 490) y Reconquista (km 786) rige una velocidad máxima preventiva de 80 km/h.
Sin embargo, para muchos usuarios habituales de la RN 11 entre Reconquista y Santa Fe, estos anuncios contrastan fuertemente con la experiencia cotidiana. La traza presenta baches profundos, huellones en las cintas de rodamiento, deformaciones laterales, falta total de señalización horizontal y vertical, desniveles peligrosos entre la calzada y las banquinas, y en varios sectores la vegetación supera los dos metros de altura, haciendo imposible el uso de las banquinas en emergencias. Testigos relatan escenas preocupantes: en el último viaje reciente, se observaron grupos de personas rodeando vehículos averiados, donde otros conductores ofrecían ayuda ante la ausencia efectiva del Estado.
Esta situación se enmarca en un fallo judicial de larga data. En marzo de 2025, el juez federal de Reconquista, Aldo Alurralde, hizo lugar a una acción de amparo impulsada por el diputado provincial Dionisio Scarpín (quien inició el reclamo tras sufrir roturas de cubiertas en pozos de la ruta). El magistrado ordenó a Vialidad Nacional proceder a la reparación integral de la calzada, argumentando que el Estado tiene la obligación de mantener el bien público y garantizar la integridad y la vida de los usuarios.
Alurralde enfatizó la responsabilidad social de la Justicia ante reclamos legítimos que involucran seguridad vial.
A casi un año del fallo (confirmado luego por la Cámara Federal de Resistencia), los críticos sostienen que las acciones concretas son mínimas y responden más a la necesidad de rendir cuentas ante el expediente judicial que a un compromiso real con la mejora de la ruta.
Para los usuarios, se trata de una “farsa” o pantomima: intervenciones puntuales que no revierten el deterioro progresivo ni resuelven los riesgos permanentes que enfrenta quien circula por la RN 11.
Mientras Vialidad Nacional anuncia frentes de trabajo y mantiene la obligatoriedad de circular con precaución, los vecinos y transportistas del norte santafesino reclaman obras de fondo que devuelvan seguridad y transitabilidad a una vía clave para la región. El Estado nacional, por ahora, sigue bajo la lupa judicial y la mirada crítica de quienes la padecen a diario.










