¡Feliz Día del Himno de Neuquén! “Neuquén Trabun Mapu”, el canto que une identidad y territorio
Hoy, 1 de marzo, Neuquén celebra el Día del Himno de la Provincia, una fecha instituida en 2016 por la Legislatura neuquina para rendir homenaje a la composición poética que representa el espíritu de la provincia: “Neuquén Trabun Mapu” (Neuquén, Tierra de Encuentro, en lengua mapuche).
La creación del himno surgió de un concurso impulsado en 1989 por el entonces gobernador Pedro Salvatori, quien buscaba dotar a la joven provincia (Neuquén se convirtió en provincia en 1955) de un símbolo propio que reflejara su identidad, su paisaje y su historia compartida. Un jurado de 18 personas evaluó las propuestas, y resultó ganador el tema compuesto por Osvaldo Arabarco (letra) y Marcelo Berbel (letra y música).
La canción original, pensada para guitarra y con un tahiel (canto tradicional mapuche) en el estribillo, constaba de cuatro estrofas y un estribillo. Su título evoca el encuentro de culturas, pueblos y naturalezas en el territorio neuquino: desde los lagos y la nieve hasta la pehuenia y el viento patagónico.
El 23 de agosto de 1989, mediante el decreto 2764, se aprobó oficialmente la letra y música como símbolo provincial. Sin embargo, la oficialización legislativa llegó más tarde: el 13 de noviembre de 1991, la Ley Provincial N° 1932 declaró a “Neuquén Trabun Mapu” como himno oficial, aunque con modificaciones (se suprimió la segunda estrofa y se adaptó la música a formato de marcha). En el año 2000, la Ley N° 2335 revirtió esos cambios, restituyendo la versión original con la segunda estrofa y el estilo de canción para guitarra.
Osvaldo Arabarco, poeta y compositor neuquino, falleció el 1 de marzo de 2015, razón por la cual la Legislatura eligió esa fecha para conmemorar el himno en su memoria y en reconocimiento a su aporte cultural junto a Marcelo Berbel.
Hoy, en San Martín de los Andes y en toda la provincia, “Neuquén Trabun Mapu” resuena como un recordatorio de compromiso, fe y amor por esta tierra de encuentro: lagos cristalinos, montañas nevadas, pehuenes milenarios y un pueblo que crece en diversidad.
¡Feliz Día del Himno! Que su melodía siga acompañando el orgullo neuquino por muchos años más.









