En San Martín de los Andes, la violencia no tiene lugar: brutal agresión a un recolector de residuos
La Municipalidad de San Martín de los Andes repudió enérgicamente el ataque violento que sufrió un trabajador del área de Recolección este lunes, mientras cumplía con su tarea habitual en el barrio Cantera.
El operario fue agredido por un vecino que lo atacó con golpes de puño y patadas en plena jornada laboral. Como consecuencia de la brutal agresión, la víctima debió ser trasladada al Hospital Ramón Carrillo para recibir atención médica.
El hecho, calificado como extremadamente grave, vuelve a encender las alarmas en una comunidad que, en su enorme mayoría, elige convivir en paz y rechaza cualquier manifestación de violencia y odio. Desde el Ejecutivo municipal señalaron que este ataque no es un episodio aislado, sino que se suma a recientes agresiones verbales, amenazas a trabajadores, daños a mobiliario urbano y cartelería, e incluso publicaciones en redes sociales que fomentan el desprecio y la confrontación.
Trabajadores esenciales que solo cumplen con su deber
Quienes cada madrugada o cada jornada recorren las calles de la ciudad no están pensando en quién puede lastimarlos, insultarlos o propinarles una trompada. Están trabajando. Están cumpliendo una tarea esencial para que San Martín de los Andes se mantenga limpia, ordenada y saludable.
Los recolectores de residuos son servidores públicos que garantizan un servicio básico para toda la comunidad. No son adversarios de nadie. No son responsables de conflictos personales. Son trabajadores que merecen respeto, cuidado y protección.
Resulta inadmisible que quien sale a ganarse el sustento termine en un hospital por el simple hecho de estar realizando su labor.
Un llamado a la Justicia y a la reflexión
Desde el Municipio se sumaron a una campaña de reflexión con el objetivo de erradicar la violencia y el odio, reforzando el mensaje de que en San Martín de los Andes no hay lugar para este tipo de conductas.
Al mismo tiempo, gran parte de la comunidad espera que la Justicia actúe con firmeza y que el agresor responda penalmente por sus actos. Las agresiones físicas no pueden naturalizarse ni relativizarse. Atacar a un trabajador en ejercicio de sus funciones es un hecho grave que debe tener consecuencias.
A los trabajadores de la recolección de nuestros residuos se los cuida y se los protege. A los vecinos se los respeta. La violencia no es el camino y no puede ser tolerada en ninguna instancia.









