La abogada acusada de racismo en Brasil podrá volver a la Argentina y deberá hacer tareas comunitarias
Río de Janeiro, Brasil.- Agostina Páez, abogada argentina de 29 años oriunda de Santiago del Estero, fue acusada de injuria racial en Brasil por un incidente ocurrido el 14 de enero de 2026 en un bar de Ipanema, Río de Janeiro. El caso generó una enorme repercusión y polarizó la opinión pública tanto en Argentina como en Brasil, con debates intensos en redes sociales y medios de ambos países.
Durante una discusión con los mozos del bar por una cuenta que ella consideraba mal cobrada, Páez realizó gestos racistas (imitando el movimiento de un mono) y supuestamente lanzó insultos discriminatorios contra empleados afrodescendientes (“mono y negro de mierda”, según las cámaras de seguridad). El video se viralizó rápidamente y fue la prueba central de la causa. En Brasil, la injuria racial es un delito grave (equiparado al racismo desde 2023) y podía acarrear hasta 15 años de prisión en el peor escenario.
Ella quedó detenida inicialmente, luego pasó a arresto domiciliario con tobillera electrónica y pasaporte retenido. Páez siempre sostuvo que fue una “reacción desmedida” en medio de un altercado (incluso mencionó acoso previo), pidió disculpas públicas y privadas, y reconoció que no dimensionaba la gravedad del tema en Brasil (donde el racismo es tratado con mucha más severidad que en Argentina).
El caso explotó en redes y medios: en Brasil generó indignación masiva por el racismo contra locales; en Argentina hubo divisiones (apoyos, críticas feroces y debates sobre “argentinos en el exterior”). Ella denunció amenazas de muerte y miedo a ir presa. El tema estuvo “en vivo” durante semanas en programas de TV, redes y portales de ambos países.
Hoy se realizó la primera audiencia de Instrucción y Juzgamiento en el Tribunal Penal N°37 de Río de Janeiro. La fiscalía (Fabiola Sousa Costa) redujo la acusación de tres hechos a un solo hecho continuado con tres víctimas y pidió:
Pena mínima (equivalente a 2 años), Reemplazada por tareas comunitarias que se cumplan en Argentina.
La querella (parte civil) no se opuso. La defensa (encabezada por la abogada brasileña Carla Junqueira) destacó las disculpas de Páez y su falta de antecedentes. El juez Guilherme Schilling Pollo Duarte resolverá en los próximos días (se espera antes de fin de semana), pero ya quedó habilitado su regreso a la Argentina para cumplir la pena alternativa.
“Fue la peor experiencia de mi vida. Me siento aliviada… Le dije al juez la verdad de lo que ha pasado. Hasta que no esté allá [en Argentina] no voy a tener paz.”
Su abogada confirmó que es “cuestión de días” para que pueda volver a Santiago del Estero.
En resumen, evitó la cárcel y el juicio largo. El proceso penal se suspende con el cumplimiento de las tareas comunitarias y la indemnización. El caso cerró un capítulo muy mediático que expuso diferencias culturales y legales entre ambos países respecto al racismo. Si querés links específicos, más detalles o reacciones en redes, decime.










