Mientras Milei recibía a Kast, la defensa de Apablaza acudió a la ONU para frenar su extradición
En un contexto de alta tensión política y diplomática, el presidente Javier Milei recibió en la Casa Rosada a su par chileno José Antonio Kast, con la situación del exguerrillero Galvarino Sergio Apablaza Guerra nuevamente en el centro de la agenda bilateral.
En paralelo al encuentro, la defensa de Apablaza presentó una denuncia ante el Comité Contra la Tortura de las Naciones Unidas, solicitando su intervención urgente para frenar el proceso de detención con fines de extradición impulsado por el Gobierno argentino.
El abogado Rodolfo Yanzón argumentó que su defendido mantiene su condición de refugiado político, estatus que según sostuvo aún se encuentra en discusión judicial ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Apablaza reside en la Argentina desde hace más de 30 años, tras haber sido parte del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, organización armada que actuó durante la dictadura de Augusto Pinochet. Chile lo reclama para juzgarlo por el asesinato del senador Jaime Guzmán, un caso emblemático de la política trasandina.
Pese a que la situación de refugio aún no tiene una resolución definitiva, el Gobierno nacional avanzó con el pedido de detención. La medida fue habilitada por la jueza María Servini, quien ordenó allanamientos para dar con su paradero.
Sin embargo, al momento de concretarse el operativo en su domicilio, Apablaza no fue encontrado, por lo que actualmente permanece prófugo y es intensamente buscado por las autoridades.
El caso vuelve a poner en debate el delicado equilibrio entre los compromisos internacionales en materia de derechos humanos y los acuerdos de cooperación judicial entre países, en una causa que lleva más de tres décadas sin resolución definitiva.










