Giro polémico en el juicio por racismo contra argentina Agostina Páez en Río de Janeiro: la querella pide más de 150.000 dólares de indemnización y usa el video viral del padre como argumento
El juicio por injuria racial contra la abogada argentina Agostina Páez, de 29 años, oriunda de Santiago del Estero, entró en su etapa final con un inesperado giro estratégico por parte de la acusación. La querella, representada por la abogada Tamara Fejolo, presentó sus alegatos finales ante el Juzgado Penal N°37 de Río de Janeiro y reclamó una indemnización por daño moral superior a los 150.000 dólares para las cuatro víctimas (aproximadamente 38.000 dólares por persona).
El caso se originó el 14 de enero de 2026 en un bar de Ipanema, cuando empleados del local denunciaron que Páez profirió insultos discriminatorios y realizó gestos simulando a un mono durante una discusión por la cuenta. Las imágenes del incidente, captadas por cámaras de seguridad, se viralizaron rápidamente y derivaron en la detención de la joven, quien enfrentaba inicialmente una posible pena de hasta 15 años de prisión. Tras pagar una caución de unos 20.000 dólares y obtener un habeas corpus, Páez regresó a Argentina, aunque el proceso penal continúa.
Como parte de su estrategia en los alegatos finales —un documento de 15 páginas—, la querella incorporó un video viral del padre de la imputada, el empresario Mariano Páez. En las imágenes, grabadas en un bar de Santiago del Estero, el hombre replica los mismos gestos racistas que se le atribuyen a su hija y se autodefine como “empresario, millonario, usurero y narco privado”. Para Tamara Fejolo, este material no solo constituye una “clara afrenta a la Justicia brasileña” y una falta de respeto a las víctimas, sino que también demuestra la capacidad económica de la familia para afrontar una sanción ejemplar. Además, el escrito destaca el nivel de vida de Agostina Páez, citando sus publicaciones en redes sociales como evidencia de solvencia.
Desde la defensa, liderada por la abogada brasileña Carla Junqueira, anticiparon que impugnará formalmente el uso del video por considerarlo extemporáneo e inadmisible. Cuestionaron además el monto solicitado, al que calificaron de “sin precedentes” en este tipo de causas por daño moral en Brasil, donde la jurisprudencia suele fijar indemnizaciones mucho más bajas. Según la defensa, la querella estaría utilizando el caso con fines predominantemente económicos.
El expediente será ahora remitido al juez Guilherme Duarte para que dicte sentencia en las próximas semanas. El caso ha generado un intenso debate tanto en Argentina como en Brasil sobre los límites entre libertad de expresión, responsabilidad penal por discriminación y el uso de elementos extraprocesales en los alegatos.
La resolución final podría incluir, además de la indemnización civil, una eventual condena penal para Páez, aunque su defensa confía en que el monto reclamado sea rechazado por alejarse de los estándares habituales de la justicia carioca.










