Confesión clave en el caso Agostina Vega: el único acusado admitió que la adolescente estuvo en su casa
La investigación por la desaparición de Agostina Vega, la adolescente de 14 años buscada intensamente desde hace una semana en la ciudad de Córdoba, dio un giro trascendental en las últimas horas luego de que Claudio Gabriel Barrelier, el único detenido e imputado en la causa, modificara su declaración y reconociera que la menor ingresó a su vivienda la noche en que desapareció.
La nueva confesión se produjo durante una segunda declaración indagatoria ante la Justicia. Hasta ahora, Barrelier sostenía que había visto a la joven descender de un remis y posteriormente subir a un automóvil rojo. Sin embargo, terminó admitiendo que Agostina permaneció entre media hora y una hora dentro de su domicilio ubicado en el barrio Cofico.
La revelación provocó un inmediato avance de las medidas judiciales. Por orden del fiscal Raúl Garzón se realizó un nuevo allanamiento en la vivienda del acusado y en sectores cercanos, donde investigadores de la Policía de Córdoba y de Policía Judicial secuestraron diversos elementos considerados de interés para la causa.
Paralelamente, las autoridades reactivaron y ampliaron los operativos de búsqueda. Más de 300 efectivos, junto con bomberos, personal especializado del DUAR y buzos tácticos, trabajan en extensas áreas descampadas de los barrios Ampliación Ferreyra y José Ignacio Díaz, donde se rastrillan más de 240 hectáreas de terrenos, lagunas, basurales y sectores de vegetación densa.
Los investigadores concentran parte de la atención en esa zona debido a que allí habría sido detectada la señal del teléfono celular de Barrelier. Durante los operativos se desplegaron kayaks y equipos especializados para inspeccionar espejos de agua y áreas de difícil acceso.
La desaparición de Agostina ocurrió el pasado 23 de mayo. Según reconstruyeron los investigadores, la adolescente salió de su casa en barrio General Mosconi con el argumento de buscar una sorpresa para su madre. Tomó un remis que la trasladó hasta el barrio Cofico, donde fue recibida por Barrelier, quien incluso abonó el viaje.
Otro elemento que genera expectativa entre los investigadores es un misterioso mensaje recibido por Melisa, madre de la menor. “Tu hija está bien. Dormida. Quedate tranquila”, decía el texto enviado a su teléfono celular. El contenido ya fue incorporado al expediente judicial y está siendo sometido a pericias para determinar su origen y autenticidad.
Mientras tanto, la incertidumbre continúa creciendo entre familiares y allegados. El fiscal Garzón fue contundente al referirse al estado de la investigación: “La buscamos viva, y también sin vida”. Sus palabras reflejan la complejidad de un caso que mantiene en vilo a toda Córdoba y que, tras la confesión del principal sospechoso, ingresó en una etapa decisiva.
Con el paso de las horas y la ampliación de los rastrillajes, la esperanza de encontrar a Agostina sigue movilizando a cientos de efectivos y voluntarios, mientras la Justicia intenta esclarecer qué ocurrió realmente durante las horas posteriores a que la adolescente ingresara a la vivienda del acusado.
Fuente: Página/12









