Piñas en las tribunas: violencia a metros de niños y familias en el Estadio Municipal (VIDEO)
Junín de los Andes.- La Liga Huiliches/Pehuén agoniza mientras otro partido termina en escándalo. El semillero del fútbol de Junín de los Andes, una vez más, fue testigo de un bochornoso espectáculo de golpes patadas e insultos.
Otra fecha, otra vergüenza. Esta vez las trompadas no fueron solo en el campo de juego: se desataron en un sector de las tribunas del Estadio Municipal, a pocos metros de niños, padres, madres, abuelos, nietos y sobrinos que habían ido a disfrutar del fútbol amateur y a ver jugar a sus seres queridos.
Videos que ya circulan en redes muestran a referentes de clubes dándose puñetazos, con golpes, patadas e insultos a la vista de todos. Lo que debía ser una tarde de pasión deportiva se convirtió en un espectáculo deplorable que golpea directamente al corazón del fútbol local.
Porque los pibes que van a la cancha con la camiseta del barrio, ilusionados, terminaron recibiendo una lección nefasta: que los puños y la violencia son la forma de resolver las diferencias. Eso es lo que están dejando como ejemplo a las nuevas generaciones del fútbol de nuestra localidad.
La Liga Huiliches/Pehuén agoniza entre incidentes repetidos, partidos suspendidos y escándalos constantes. Cada fin de semana la misma historia. Y duele especialmente porque el fútbol amateur de Junín de los Andes se sostiene con el esfuerzo enorme de jugadores que entrenan después de trabajar o estudiar, entrenadores que dedican muchas horas gratis, familias que acompañan y dirigentes que trabajan en silencio para mantener viva la competencia.
Se extraña aquella época en la que los clásicos como Cordillera-Mariano, Trébol-Cordillera o Don Bosco-Lonquimay movilizaban a todo el pueblo con rivalidad sana. Al terminar el partido, el respeto permanecía intacto. Al otro día todos volvían a cruzarse como vecinos en la escuela, el trabajo o la calle.
Hoy esa esencia está en riesgo. La violencia en las canchas y las tribunas, frente a las familias, no solo empaña una fecha más: destruye el sentido mismo del deporte como herramienta de formación y encuentro.
Medidas drásticas ya
Es hora de que la Liga Huiliches/Pehuén y el Tribunal de Disciplina actúen con firmeza.
Tal vez con inhabilitar de por vida el ingreso a cualquier cancha a los protagonistas de estos hechos de violencia sería un mensaje claro y contundente. No más indultos, no más segundas oportunidades para quienes ensucian el fútbol y lastiman al semillero.
El fútbol de Junín se respeta. Si no lo cuidamos entre todos, dirigentes, clubes, jugadores, familias y vecinos, se muere.
Ojalá este nuevo escándalo sirva para una reflexión profunda: ¿qué deporte queremos dejarles a nuestros hijos? La pelota está en la cancha, pero el tiempo para actuar se acaba.









