Neuquén profundiza la investigación sobre hantavirus para identificar dónde y cómo circula el virus
La provincia del Neuquén avanza en una nueva etapa de investigación sobre el hantavirus, incorporando estudios que permitirán conocer con mayor precisión las variantes del virus que circulan en la Patagonia y los lugares donde se producen los contagios.
El trabajo es desarrollado por el Centro de Ecología Aplicada del Neuquén (CEAN), en conjunto con organismos científicos nacionales y el sistema de salud provincial. La iniciativa busca complementar más de dos décadas de investigaciones sobre el principal reservorio del virus: el ratón colilargo.
La directora de Ecosistemas Terrestres del CEAN, Luciana Piudo, explicó que durante los últimos 20 años los estudios estuvieron enfocados en comprender la ecología de los roedores, su distribución geográfica y los ambientes donde existe mayor riesgo de exposición.
🐭Ahora, el desafío es avanzar sobre el propio virus.
“Estamos tratando de conocer mejor las características del andesvirus, que es el hantavirus que circula en Patagonia. Queremos identificar sus variantes y asociarlas a lugares geográficos específicos para comprender mejor dónde ocurren los contagios”, señaló.
Según explicó la especialista, el andesvirus presenta una característica particular que lo diferencia de otros hantavirus: además de transmitirse desde el roedor a las personas, en determinadas circunstancias puede producir contagios entre humanos, como ocurrió en brotes registrados en la Patagonia durante los últimos años.
Para desarrollar la investigación, equipos del CEAN y del sistema científico realizan capturas controladas de roedores en distintas zonas de la provincia. Las muestras obtenidas son enviadas al Instituto Malbrán, donde se llevan adelante análisis moleculares que permiten estudiar la composición genética del virus.
El objetivo es determinar si existen variantes asociadas a determinadas regiones de Neuquén y Patagonia, información que podría resultar clave para reconstruir cadenas de contagio y fortalecer las estrategias de prevención.
Los trabajos se concentran principalmente en la zona cordillerana, donde el ratón colilargo encuentra su hábitat ideal entre bosques y matorrales subandinos. Sin embargo, Piudo aclaró que también pueden registrarse casos en sectores de estepa con suficiente humedad, como ocurre ocasionalmente en localidades del norte neuquino.
La especialista recordó que el contagio suele producirse al inhalar partículas contaminadas provenientes de orina, saliva o excrementos de roedores infectados, especialmente en espacios cerrados y poco ventilados.
Por ello, recomendó extremar los cuidados al ingresar a refugios, galpones, viviendas o cabañas que hayan permanecido cerradas durante largos períodos. La ventilación previa y la limpieza húmeda son medidas fundamentales para reducir riesgos.
Además, insistió en evitar la manipulación de fauna silvestre, incluso cuando se trate de animales aparentemente inofensivos.
“Los ratones colilargos pueden parecer simpáticos, pero no es posible saber a simple vista si están infectados o no. La recomendación es no manipular nunca animales silvestres y mantener siempre las medidas de prevención”, afirmó.
Con esta nueva etapa de investigación, Neuquén busca fortalecer el conocimiento científico sobre una enfermedad endémica de la región y generar herramientas que permitan mejorar la vigilancia epidemiológica, la prevención y la respuesta sanitaria ante futuros casos.


Fuente:Reflejo Neuquino









