Pasqualini resaltó el avance del viaducto de la Gran Avenida en el ingreso a Neuquén: cómo se acelera la obra
Neuquén.- Los intensos operativos de movimiento de suelo y la colocación de las primeras escamas de hormigón para el viaducto de la Gran Avenida son parte, este sábado, de un avance clave en la obra más importante de la historia de Neuquén. Además, se incluyó a una segunda fábrica de pilotes para acelerar los tiempos de ejecución. La secretaria de Jefatura de Gabinete, María Pasqualini, recorrió el sector y remarcó la importancia de las tareas que se ejecutan durante las 24 horas.
“Es una obra que tiene dos cuestiones muy importantes”, definió la funcionaria respecto al impacto directo que tendrá la intervención sobre la seguridad y el reordenamiento del tránsito.
La secretaria vinculó el desarrollo de la Gran Avenida con una respuesta estructural ante contingencias climáticas. La obra resuelve los sistemas pluviales y elimina la antigua ruta en altura que funcionaba como un dique de retención de agua ante precipitaciones intensas. “Bajar esta obra significa dar seguridad”, puntualizó respecto a la prioridad que estableció la Municipalidad para resguardar a la capital de inundaciones.
El segundo eje central del proyecto técnico apunta a mitigar la complejidad vial en el principal nodo de acceso urbano, por donde ingresan diariamente más de 70.000 vehículos en las franjas horarias de mayor saturación.
Los trabajos del viaducto permitirán que quienes se desplazan entre el alto y el bajo de la ciudad circulen por la parte inferior de la estructura sin interrupciones, reorganizando así el tránsito lineal que se desplazará sobre el puente elevado.
La actividad en el ingreso que conecta con Cipolletti incluyó, este sábado, tareas de hormigonado profundo en las bases que sostendrán el futuro viaducto elevado. Al respecto, el secretario de Infraestructura y Planeamiento Urbano, Alejandro Nicola, precisó que se completaron las mallas de acero para las estructuras y se avanza con el vertido de hormigón para consolidar la cimentación.
De manera complementaria a las estructuras de hormigón, explicó Nicola, “en otro frente estamos ya armando el terraplén de acometida al viaducto, así que podemos ya empezar a ver las escamas de hormigón que se van montando y se van armando y que quedan compactados los tensores para sostener adentro del terraplén”.
La logística del proyecto incluye la incorporación de una segunda pilotera a partir del lunes para duplicar la capacidad de perforación en el terreno, además de la provisión externa de vigas premoldeadas. “Vamos a tener doble frente de trabajo de pilotaje”, puntualizó el funcionario.
El municipio solicitó a la fábrica encargada de los componentes industriales un adelantamiento de un mes en las entregas programadas, lo que permitirá readecuar las fases operativas de izaje y montaje sobre las bases de cimentación.
Respecto a la optimización de los plazos de la constructora, Nicola resaltó que “estamos tratando de, el tiempo que ya habíamos ajustado, ahora en obra volverlo a ajustar para poder acelerar el trabajo”.
Además, el secretario indicó: “Venimos trabajando en distintos frentes, seguimos haciendo cañeros en los otros sectores”. Las cuadrillas de las empresas neuquinas coordinan múltiples frentes de trabajo en simultáneo para asegurar el cumplimiento del cronograma acelerado de un año.
Por ejemplo, los equipos viales ejecutan la preparación de las bases de suelo calcáreo en el trayecto que se extiende desde la calle Linares hasta Leales, un paso previo e indispensable para iniciar la colocación de la carpeta asfáltica. El plan prevé consolidar 1.500 metros de base negra antes de finalizar el próximo mes.
Esta millonaria infraestructura de la Gran Avenida, que va a transformar la ciudad, se financia en su totalidad con recursos propios provenientes del superávit de las cuentas públicas, lo que permite sostener el ritmo de las metas fijadas sin recurrir a endeudamiento externo.












