El “triángulo perfecto”: tres personas, una historia de amor y una boda muy particular en Santo Tomé (video)
Aldana, Walter y Fiama celebraron su amor con una fiesta de casamiento que rompió con los moldes tradicionales. Vestidos de novia, traje xeneize, una torta con tres protagonistas y una invitación que ya anticipaba el espíritu de la celebración: “El triángulo perfecto”.
Santo Tomé fue escenario de una celebración tan particular como llamativa. Aldana, Walter y Fiama decidieron festejar juntos su historia de amor con una fiesta de casamiento de a tres, acompañados por familiares y amigos.
La celebración tuvo lugar el 15 de agosto de 2026, aunque la unión formal se había realizado meses atrás en Uruguay. Esta vez, el objetivo fue compartir la alegría y celebrar la relación con una fiesta que tuvo todos los ingredientes de una boda, pero con tres protagonistas.
La historia comenzó en el ámbito laboral, donde los tres se conocieron y, con el tiempo, nació el vínculo que terminó convirtiéndose en una relación sentimental.
Para la fiesta, Aldana y Fiama lucieron vestidos de novia, mientras que Walter eligió un traje con los colores y la identidad de Boca Juniors, una pasión que también estuvo presente durante la celebración.
La particularidad no terminó en la vestimenta. Los tres ingresaron juntos al festejo y hasta la torta fue diseñada especialmente para representar a la relación: sobre ella aparecieron tres muñecos, con Walter vestido con la camiseta de Boca y un llamativo cartel que decía “AYUDA”.
La invitación también había dado una pista de lo que sería la noche. Llevaba las iniciales de los tres y una frase que resumía la propuesta: “El triángulo perfecto”.
Más allá de las miradas y la curiosidad que generó la celebración, para sus protagonistas se trató fundamentalmente de compartir un momento importante de sus vidas y celebrar públicamente una historia de amor que eligió un camino diferente al tradicional.
La fiesta de Aldana, Walter y Fiama rápidamente llamó la atención en las redes sociales, donde las imágenes de la celebración comenzaron a circular y generaron todo tipo de comentarios.
Una boda diferente, una historia nacida en el trabajo y una celebración donde no faltaron los vestidos blancos, el traje xeneize, la torta y, sobre todo, tres personas decididas a festejar juntas el vínculo que construyeron.
Porque para ellos, la fórmula estaba clara: tres protagonistas, una historia y un solo festejo.









