Neuquén, del infierno de Valle Magdalena al congreso internacional que se viene en Junín de los Andes

Junin de los Andes.- La charla que dio la Dra. Bibiana Bilbao en el Auditorio de Casa de Gobierno no fue una charla más. La investigadora de la Universidad Simón Bolívar de Venezuela, referente de la Red Amazónica de Manejo Integral del Fuego (RAMIF), expuso con crudeza lo que en la jerga policial se llama el modus operandi del fuego: ecología, prevención, gestión integral y, sobre todo, el rol de las comunidades indígenas en el manejo del territorio.
Fue el puntapié oficial de lo que viene. Ese intercambio tendrá continuidad directa en territorio: del 27 al 29 de octubre, Junín de los Andes reunirá a especialistas de Argentina, Chile, Canadá y España para el Congreso Internacional “Patagonia, más allá del fuego”, en el Predio de la Sociedad Rural del Neuquén. Lo organiza la Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos del Gobierno de Neuquén.
Radiografía de un delito ambiental que no para
Los números de la escena del crimen son contundentes y explican por qué la provincia activó este nivel de alerta.
Según el Servicio Nacional de Manejo del Fuego, en la última temporada se registraron 122 incendios forestales en todo el territorio provincial. El dato que duele para el investigador: el 90% son de origen antrópico, causados por intencionalidad, descuido o negligencia.
El ranking nacional lo confirma. En 2024, Neuquén figuró con 250 focos. Y en el informe de superficie quemada de 2025, la provincia aparece con 22 mil hectáreas arrasadas, detrás de La Pampa y Chubut.
Si se toma solo el bosque andino-patagónico, Greenpeace midió que entre octubre de 2024 y marzo de 2025 Neuquén fue la provincia más golpeada con 11.782 hectáreas afectadas, dentro de un total de 31.722 hectáreas quemadas en la Patagonia.
Valle Magdalena: el quiebre, el punto de no retorno
Todo operativo tiene un antes y un después. En Neuquén, ese quiebre tiene nombre y apellido: Incendio Valle Magdalena, Parque Nacional Lanín.
Fue un combate inédito. El fuego fue declarado extinguido tras casi tres meses de arduo trabajo, según informaron el Comando Unificado del Parque Nacional Lanín y el gobierno de la provincia del Neuquén.
El despliegue fue de guerra: más de mil personas y 17 medios aéreos en un operativo articulado entre organismos nacionales, provinciales y municipales. En la etapa final participaron más de 1000 personas y 17 medios aéreos, permitiendo detener el avance del incendio.
Las cifras del peritaje final todavía se discuten en el terreno: el área de GIS actualizó la superficie a 19.380 hectáreas efectivas quemadas, sobre un total de 22.100 hectáreas totales afectadas con zonas no quemadas o afectadas parcialmente. En el momento más crítico, los reportes hablaban de más de 24.000 hectáreas arrasadas tras 34 días de combate para lograr contenerlo.
Tres meses. Mil brigadistas. Drones, cámaras térmicas, lluvia de 111 mm que ayudó al final. Valle Magdalena dejó de ser un incendio para convertirse en jurisprudencia: demostró que la Patagonia ya no enfrenta focos, enfrenta incendios de sexta generación, que saltan de copa en copa y de interfase a zona urbana.
Junín, epicentro de la prevención
Por eso la charla de Bilbao no fue académica. Fue una instrucción de sumario.
La Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos, que agradeció la participación del público en Casa de Gobierno, entiende que el fuego ya no se apaga solo con agua y autobombas. Se previene con ordenamiento territorial, con ciencia, con tecnología y con la experiencia de pueblos originarios que manejan el fuego hace siglos.
Ese será el eje del Congreso “Patagonia, más allá del fuego”. No será un congreso para contar hectáreas quemadas. Será para peritar por qué se quemaron y cómo evitar la próxima.
Neuquén aprendió a los golpes. Valle Magdalena fue el límite. Ahora Junín de los Andes se prepara para ser el laboratorio donde la provincia intente, por primera vez, ir por delante de la llama.
















