San Ignacio se prepara para la gran Fiesta de Beatificación de Ceferino Namuncurá: fe mapuche y cristiana en el corazón del Kultrun

El Lof San Ignacio, a unos 60 kilómetros de Junín de los Andes sobre la Ruta 40, se prepara para vivir una de sus celebraciones más sentidas: la Fiesta de Beatificación de Ceferino Namuncurá, los días 6, 7 y 8 de noviembre. Habrá peregrinación, misas, bautismos, fogón, baile del peregrino y el ya tradicional Gran Bingo Ceferiniano en el Kultrun.
El programa arranca el viernes 6 a las 15 hs con la bendición a los montados y familias, y misa a las 19 hs. El sábado 7 – día central – desde las 7 hs con el Pichi Traum, a las 10:30 hs peregrinación y misa en el cementerio histórico junto a la tumba de Rosario Burgos, mamá de Ceferino; a las 15 hs el Bingo con actividades criollas y juegos tradicionales; a las 17 hs bautismos y bendiciones de niños y a las 20 hs la Misa de los Jóvenes, bajada de antorchas, fogón y baile. El domingo 8 cierra con concentración en la capilla y peregrinación al Santuario, Misa Central a las 12 hs y bendición de enfermos a las 16 hs.
El sábado el plato fuerte será el Bingo. En juego habrá: cubrecama Queen, plancha y batidora; pava eléctrica, licuadora y parrilla a gas; horno eléctrico, chaleco artesanal y una bicicleta. El valor del cartón es de 3 x $15.000. Habrá buffet, música en vivo y grupos de danzas.


Quién fue Ceferino: el “Lirio de la Patagonia”
Ceferino Manuel Namuncurá nació el 26 de agosto de 1886 en Chimpay, a orillas del río Negro, provincia de Río Negro. Hijo del lonko Manuel Namuncurá y nieto del gran cacique Calfucurá, fue hijo de dos culturas.
Su vida fue corta – apenas 19 años – pero marcó un camino. A los 11 años le dijo a su padre: “Padre, las cosas no pueden seguir así. Quiero estudiar para ser útil a mi gente”. En otras versiones esa frase fundante se recoge como “Quiero estudiar para ser útil a mi pueblo, a mi gente”.
Enviado a estudiar con los salesianos, soñaba con ser sacerdote para volver a ayudar a su pueblo. Murió en Roma el 11 de mayo de 1905 a causa de tuberculosis.
Dos frases suyas se repiten en cada afiche de San Ignacio y resumen su programa de vida:
“Quiero ser útil a mi gente” – atribuida por Ceferino Namuncurá.
“Hagan lo que Jesús les diga” – lema que la Subcomisión Ceferiniana eligió para esta fiesta y que era su manera de evangelizar.
La beatificación: el primer santo mapuche
La Iglesia lo reconoció como el primer argentino mapuche en ser beatificado, acto que ocurrió el 11 de noviembre de 2007 por Benedicto XVI. El Papa Benedicto XVI había autorizado el milagro el 6 de julio de 2007 y la ceremonia histórica se hizo en su Chimpay natal. Fue la primera beatificación realizada en territorio argentino.
El regreso definitivo a su tierra: sus restos en San Ignacio
El dato que hace que esta fiesta sea única en Neuquén es que San Ignacio es hoy su casa final.
El 12 de agosto de 2009, después de una misa, sus restos fueron entregados a sus familiares, quienes habían solicitado su custodia. Obtenidos los mismos, los trasladaron a la Comunidad de San Ignacio, en el departamento Huiliches (provincia de Neuquén), a 60 km de Junín de los Andes, donde reside la familia Namuncurá.
El traslado se concretó el 13 de agosto de 2009, por pedido de su familia y con autorización del Vaticano, y fue a caballo desde el centro comunitario hasta el santuario al pie del cerrito de la cruz. Sus familiares trasladaron sus cenizas bajo el rito de la religión mapuche.
Allí fueron sepultados en un túmulo edificado en forma de cultrún, un santuario diseñado por el artista Alejandro Santana bajo la forma de un Cultrum. El Kultrun es el tambor sagrado mapuche y símbolo del universo. Hoy ese santuario, con forma octogonal y madera entrelazada, es epicentro del fervor religioso y recibe a miles de peregrinos cada año.












