503,17 km/h: el BYD Yangwang U9 Xtreme rompe la barrera de los 500 y se convierte en el auto de producción más rápido del mundo (VIDEO)

Por primera vez en la historia, un auto de producción superó los 500 km/h. El protagonista es el Yangwang U9 Xtreme, el hiperdeportivo 100% eléctrico de Yangwang, la marca de lujo de BYD, que registró 503,17 km/h durante una prueba realizada el 1 de noviembre en Abu Dabi.
El intento se hizo en la autopista internacional Sheikh Khalifa Bin Zayed (E11), en la región de Al Dhafra. A diferencia del récord anterior, que se había logrado en un circuito de pruebas cerrado en Alemania, esta vez fue en una vía pública. Las autoridades cerraron un tramo de aproximadamente 10 kilómetros, con una recta útil de 7 kilómetros para acelerar y frenar con seguridad.
Al volante estuvo nuevamente el piloto alemán Marc Basseng, especialista en carreras de resistencia, quien ya había llevado al mismo modelo a su marca anterior.
Dos días de trabajo para hacer historia
El récord no salió en el primer intento. El 31 de octubre, el U9 Xtreme hizo dos pasadas y llegó a unos 490 km/h. Esa noche, los ingenieros ajustaron el ángulo del alerón trasero para ganar carga aerodinámica, recalibraron la suspensión y la presión de los neumáticos, y trabajaron sobre la temperatura ideal de la batería y los motores.
El 1 de noviembre, después de una pasada de confirmación, Basseng clavó los 503,17 km/h en el segundo intento. A esa velocidad, el auto recorría casi 140 metros por segundo.
El registro fue anunciado y reconocido oficialmente el 6 de noviembre por la FIA.
¿Por qué es tan importante?
Porque rompe su propio récord y deja atrás a la era de la combustión. En septiembre de 2025, el mismo U9 Xtreme había marcado 496,22 km/h en la pista de Papenburg, en Alemania. Ahora lo mejoró en 6,95 km/h y superó los 490,484 km/h que el Bugatti Chiron Super Sport 300+ había alcanzado en 2019.
Con esta marca, BYD se quedó con dos títulos Guinness: mayor velocidad alcanzada por un auto de producción y mayor velocidad alcanzada por un auto eléctrico de producción, ambos en una pasada en un solo sentido.
Acá vale una aclaración periodística importante: es un récord en un solo sentido, no el promedio de ida y vuelta como otros récords históricos. Eso no le quita mérito, pero es el dato que hay que precisar para comparar bien.
La bestia eléctrica
El U9 Xtreme no es un prototipo de laboratorio. Es un auto de producción, aunque de serie muy limitada, que lleva la tecnología eléctrica al extremo.
Tiene cuatro motores eléctricos, uno por rueda, de 755 CV cada uno, que suman una potencia combinada superior a los 3.019 CV. Su relación peso-potencia alcanza los 1.217 CV por tonelada.
Es el primer auto de producción con una plataforma de 1.200 V, capaz de gestionar hasta 1.000 amperios de corriente, lo que reduce la generación de calor hasta un 67%. Usa la batería Blade de litio-ferrofosfato (LFP) de BYD, que puede entregar 1.800 kW de potencia continua incluso con solo el 20% de carga.
Los motores pueden girar hasta 30.000 rpm y el sistema de control de torque ajusta la fuerza de cada rueda más de 100 veces por segundo para no perder tracción ni siquiera a más de 400 km/h.
Un capítulo aparte fueron los neumáticos. Yangwang trabajó con Giti Tire en un compuesto semi-slick específico para esta prueba, clave para aguantar la exigencia a más de 500 km/h. Ese desarrollo también le valió a Giti dos títulos Guinness: neumático para vehículo eléctrico más rápido del mundo y neumático para vehículo de calle más rápido del mundo.
Y no es solo velocidad en recta: el mismo U9 Xtreme tiene el récord de vuelta para autos eléctricos de producción en el Nordschleife de Nürburgring, con un tiempo de 6m 59.157s.
¿Se puede comprar?
Sí, pero casi nadie. BYD prevé fabricar solamente 30 unidades del U9 Xtreme en todo el mundo, cada una configurada a medida de su dueño. Su precio ronda los 20 millones de yuanes, según lo informado en China.
El video que se viralizó en redes, el mismo que muestra el tablero con la telemetría y a Basseng celebrando al final, es el registro oficial de esa pasada histórica en Abu Dabi.
En resumen: durante más de 100 años la industria persiguió los 500 km/h con motores de combustión sin lograrlo. Lo consiguió un eléctrico chino, en una ruta pública, y con tecnología que ya está en producción.














