Regresó a la Tierra el biosatélite ruso Bion-M Nº 2 con organismos vivos
El módulo de descenso del biosatélite ruso Bion-M Nº 2 aterrizó el viernes 20 de septiembre de manera segura en las estepas de la región de Oremburgo, tras completar una misión de 30 días en el espacio.
La nave, lanzada desde el cosmódromo de Baikonur el 20 de agosto, transportaba organismos vivos —entre ellos animales y plantas— que lograron sobrevivir a su estadía en condiciones de microgravedad. Todas las muestras serán trasladadas a Moscú para su posterior análisis científico.
El proyecto Bion-M Nº 2 tiene como objetivo estudiar cómo resisten los organismos vivos los vuelos espaciales en órbitas de alta latitud, donde la radiación cósmica alcanza niveles hasta un tercio más altos que en la órbita de la Estación Espacial Internacional.
A bordo del satélite, de 6,4 toneladas, viajaban 75 ratones machos, unas 1.500 moscas de la fruta, cultivos celulares, plantas, cereales, leguminosas, hongos, líquenes y semillas. Varias de estas semillas derivan de programas previos, como el Bion-M Nº 1 (2013) y el Foton-M Nº 4 (2014).
El programa Bion, iniciado en 1973 con el lanzamiento del satélite Kosmos-605, se centra en la investigación biológica espacial, particularmente en los efectos de la radiación y la ingravidez sobre los organismos vivos. En 2013, el primer Bion-M llevó al espacio ratones, gerbos mongoles, geckos, caracoles, plantas y microorganismos, marcando un hito en la biología espacial rusa.
🔬 Con esta nueva misión, Rusia refuerza su papel en la investigación sobre la adaptación de la vida en condiciones extremas del espacio, clave para el futuro de la exploración interplanetaria.

Crédito de texto: Xinhuanet










