Rosh Hashaná 5786: el pueblo judío celebra el Año Nuevo con plegarias, tradiciones y esperanza
San Martín de los Andes.- Desde el atardecer de este lunes 22 de septiembre, con la aparición de la primera estrella, comienza Rosh Hashaná, el Año Nuevo del calendario hebreo. La festividad se extenderá hasta el miércoles 24 y marca el inicio del año 5786, en el mes de Tishrei, considerado el más sagrado del ciclo judío.
El sentido de la celebración
Rosh Hashaná, también conocido como Iom Hadin (Día del Juicio), invita a la introspección y a la renovación espiritual. Según la tradición, en estos días se evalúan las acciones del año que termina y se pide a Dios ser inscripto en el Libro de la Vida.
Uno de los momentos centrales es el toque del Shofar, un cuerno de carnero que se escucha en las sinagogas y espacios comunitarios. Su sonido convoca a la reflexión, al arrepentimiento y al compromiso con un nuevo comienzo.
Diez días después de Rosh Hashaná llega Iom Kipur, el Día del Perdón, seguido por Sucot, la Fiesta de las Cabañas, que completan el ciclo espiritual del mes de Tishrei.
Rituales y símbolos
Durante Rosh Hashaná, las familias se reúnen en torno a cenas tradicionales que combinan espiritualidad y simbolismo:
- Manzanas con miel, que representan el deseo de un año dulce.
- Jalá redonda, símbolo de continuidad.
- Granadas, que evocan abundancia y buenas acciones.
Se encienden velas, se recitan bendiciones y se comparten plegarias que buscan renovar los lazos con la fe y la comunidad. El saludo tradicional es “Shaná Tová Umetuká”, que significa que tengas un año bueno y dulce.
Celebración en San Martín de los Andes
En la Patagonia argentina, la comunidad judía de San Martín de los Andes también se suma a estas celebraciones, reafirmando su identidad y tradiciones. La sinagoga local, ubicada en calle Rohde 775, es el punto de encuentro donde se realizan las plegarias y se escuchan los sonidos del Shofar que marcan el inicio de este nuevo ciclo.
Con cenas familiares, bendiciones y el deseo compartido de paz, prosperidad y salud, la comunidad de San Martín de los Andes mantiene viva una tradición milenaria que, al igual que en todo el mundo, renueva la esperanza de un futuro con valores y unidad.










