Un día cmo ayer, pero del año 1881 se registraba, en el norte neuquino, el asalto al Fortín Guañacos
La superioridad numérica de los integrantes del malón, bien armado y encabezado por el cacique Queupo, diezmó la defensa integrada por unos pocos soldados a cargo del alférez Eliseo Bóer, resultando muertos además civiles —mujeres y niños— y los Guardias Nacionales allí destacados para colaborar en la protección de los habitantes, primer cuerpo militarizado encargado de la defensa de la comunidad, con funciones semejantes a las de la Policía actual.
En el combate resultaron abatidos los siguientes primeros mártires policiales: el sargento de la Guardia Nacional Gregorio Rojas y los Guardias Nacionales Santiago Mella, José M. Candía, Cardenio Gallegos, Ignacio Muñoz, Zenón Giménez, Pedro Fuentes, Félix Hernández, José M. Castro, Alejo Bucarey y José A. Navarrete.
El fortín fue totalmente destruido, quedando subsistentes en la historia apenas unas pocas referencias de aquella mañana trágica de sangre, batalla y muerte.










