ONU declara la trata transatlántica de esclavos como “el crimen de lesa humanidad más grave de la historia”
Nueva York.- La Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó este miércoles una resolución que califica la trata transatlántica de africanos esclavizados y la esclavitud racializada como “el crimen de lesa humanidad más grave de la historia”, en una votación que generó fuerte polémica internacional.
El texto, presentado por Ghana en nombre de una coalición de más de 60 países africanos, caribeños y latinoamericanos, recibió 123 votos a favor, 3 en contra (Argentina, Estados Unidos e Israel) y 52 abstenciones, entre las que se contaron la mayoría de los países europeos, Japón y otras naciones occidentales.
La resolución A/80/L.48 describe el sistema de esclavitud transatlántica que duró más de cuatro siglos y afectó a unos 12,5 millones de africanos como una “injusticia más inhumana y duradera contra la humanidad” por su magnitud, brutalidad, carácter sistémico y consecuencias que, según el texto, aún estructuran regímenes racializados de trabajo, propiedad y capital en la actualidad.
El documento destaca que se trató del “primer régimen mundial que codificó a los seres humanos y a sus descendientes como propiedad hereditaria, enajenable y perpetua”, mencionando instrumentos jurídicos como las bulas papales del siglo XV, el Código Negro francés de 1685 y el principio partus sequitur ventrem adoptado en Virginia en 1662, que hacía hereditaria la condición de esclavo a través de la madre.
Además, reconoce el “carácter excepcionalmente generizado” de la trata, que sometió a mujeres y niñas africanas a violencia sexual sistemática y reproducción forzada.
Imprescriptibilidad y reparaciones
Uno de los puntos más controvertidos es la reafirmación de que estos delitos no prescriben y que los Estados tienen obligación de reparar íntegramente el perjuicio causado. La resolución exhorta a los países a entablar un “diálogo inclusivo y de buena fe” que incluya:
Disculpas formales y plenas
Medidas de restitución, indemnización y rehabilitación
Garantías de no repetición
Reformas para combatir el racismo y la discriminación sistémica
También pide la restitución inmediata y sin costo de bienes culturales, artefactos, obras de arte y archivos nacionales a los países de origen.
La iniciativa se enmarca en el 25º aniversario de la Declaración de Durban y en el Segundo Decenio Internacional de los Afrodescendientes (2025-2034).
Posición de Argentina
La Cancillería argentina explicó su voto negativo argumentando que el texto “no estuvo abierto a modificaciones” y que la Argentina se opone a calificar un episodio histórico específico como “el delito de lesa humanidad más grave de la historia, dejando otros por fuera”. Según la posición oficial, la resolución contiene “muchas subjetividades” a las que no se adhiere.
Estados Unidos e Israel coincidieron en rechazar la iniciativa, principalmente por considerar que jerarquiza selectivamente los crímenes históricos y abre la puerta a demandas de reparaciones sin base jurídica clara en el derecho internacional actual.
Mientras tanto, la mayoría de países occidentales optaron por la abstención, expresando dudas jurídicas o evitando avalar posibles reclamos económicos.
Reacciones
Países africanos y del Caribe celebraron la aprobación como un paso histórico hacia el reconocimiento de las injusticias pasadas y la “justicia reparadora”. Organizaciones de afrodescendientes la vieron como un avance en la lucha contra el racismo estructural.
Críticos, en cambio, señalaron que la resolución ignora que la esclavitud existió en casi todas las civilizaciones (incluyendo sistemas africanos y árabes-musulmanes de mayor duración en algunos periodos) y que convertir un hecho histórico en “el peor de todos” introduce un criterio subjetivo que puede politizar la memoria.
La resolución no es vinculante, pero fortalece simbólicamente la narrativa de reparaciones impulsada por la Unión Africana y la Comunidad del Caribe.










