Polémica en la Federación Gaucha del Neuquén: denuncias por irregularidades y advertencias que ya habían sido anticipadas
La Federación Gaucha de la Provincia del Neuquén atraviesa uno de sus momentos más críticos tras quedar envuelta en una fuerte polémica por presuntas irregularidades institucionales, luego de una reunión realizada en Zapala.
Lo que en principio se presentaba como un paso clave hacia la renovación de autoridades terminó generando un profundo malestar dentro del ámbito tradicionalista. Según denunció el presidente del Centro Tradicionalista Huiliches, Rubén Bastías, la elección no se concretó bajo el argumento de que Personería Jurídica no lo permitía.
Sin embargo, tras averiguaciones posteriores, la situación sería más compleja: la Federación tendría pendientes la presentación de tres balances correspondientes a los años 2023, 2024 y 2025, además de contar con un mandato vencido desde diciembre del año pasado, lo que la colocaría en una situación de irregularidad administrativa.
Bastías fue contundente al señalar que durante la reunión se afirmó públicamente que “todo estaba en orden”, algo que según sostiene no se condice con la realidad. “No solo no dijeron la verdad, sino que están absolutamente irregulares”, expresó, marcando un fuerte quiebre dentro de la institución.
Estas diferencias no son nuevas. El propio dirigente ya había advertido esta situación en una conferencia de prensa previa, donde cuestionó el funcionamiento de la Federación y alertó sobre la falta de transparencia en su conducción. Lo ocurrido en Zapala no hizo más que confirmar, según su postura, un problema que viene de larga data.
A esto se suma otro punto delicado: no existiría ningún expediente presentado ante Personería Jurídica que habilite formalmente la realización de una asamblea, lo que pone en duda la legalidad de cualquier intento de normalización institucional en estas condiciones.
El conflicto abre múltiples interrogantes dentro del ámbito tradicionalista: cómo se administró la Federación en los últimos años sin balances aprobados, bajo qué marco participó en distintos eventos oficiales y cómo se pretendía avanzar en un proceso electoral sin cumplir requisitos básicos.
Desde el Centro Tradicionalista Huiliches fueron claros: sin documentación en regla, no puede haber asamblea válida.
Mientras tanto, el silencio de la Federación Gaucha frente a estas denuncias no hace más que profundizar la incertidumbre y el malestar entre las agrupaciones de toda la provincia.
En un espacio donde históricamente la palabra tiene un valor fundamental, esta vez la discusión parece trasladarse al terreno de los papeles, que hoy están en el centro de la polémica.










