De la soledad del territorio a la Policía moderna: Policía del Neuquén celebra hoy 17 de abril su día
Cada 17 de abril se conmemora el Día de la Policía del Neuquén, una fecha que no está ligada a una figura individual, sino a un momento fundacional: la creación formal de la fuerza provincial en 1957, mediante el Decreto N° 1205, en el marco del proceso de provincialización iniciado dos años antes.
Ese hecho marcó un punto de inflexión en la historia de la seguridad neuquina, al pasar de una estructura dependiente del Estado nacional a una institución autónoma, con identidad propia y organización moderna. Sin embargo, el origen de la actividad policial en la región se remonta a varias décadas antes, en tiempos donde el territorio imponía condiciones extremas.
En 1879 fue designado Benjamín Belmonte, considerado el primer policía de la región y símbolo fundacional de la institución. Años más tarde, en 1887, se creó el primer Departamento de Policía en Chos Malal bajo el gobierno de Manuel José Olascoaga, consolidando una estructura incipiente en un territorio vasto y poco poblado.
Policías de territorio: entre el aislamiento y el coraje
Aquellos primeros efectivos desempeñaban su labor en condiciones muy distintas a las actuales: actuaban en zonas aisladas, con escasa infraestructura y sin comunicaciones, muchas veces sin apoyo inmediato del Estado.
Su rol excedía ampliamente la función policial: eran jueces, mediadores y autoridades administrativas. Enfrentaban conflictos rurales, contrabando y situaciones de frontera en contextos de alta vulnerabilidad. La muerte de Belmonte en cumplimiento del deber refleja la dureza de esa etapa.
De la improvisación a la profesionalización
La evolución de la Policía del Neuquén es el reflejo de un proceso de transformación profunda. Desde una etapa territorial marcada por la precariedad organizativa y el predominio del coraje individual, se avanzó hacia una estructura institucional sólida a partir de 1957.
Con el tiempo, surgieron divisiones especializadas, se consolidó una estructura jerárquica moderna y se impulsó la formación profesional. La creación de la Escuela de Policía y, posteriormente, de la Escuela de Cadetes en 1972, marcó el inicio de una capacitación sistemática y una carrera policial con escalafones definidos.
En la actualidad, la fuerza incorpora tecnología, amplía su presencia en todo el territorio provincial y adopta un enfoque centrado en la prevención y la seguridad comunitaria.
De los primeros jefes al liderazgo actual
Desde aquellos comisarios de campaña con autoridad total hasta la conducción institucional contemporánea, la jefatura de la Policía también evolucionó. Hoy, la fuerza está bajo el mando del Comisario General Tomás Carlos Díaz Pérez, quien encabeza una estructura compleja orientada a la planificación estratégica, la gestión de recursos y la implementación de políticas de seguridad.
Una historia que acompaña al territorio
La historia de la Policía del Neuquén es, en esencia, la historia del propio territorio. De aquel policía solitario, a caballo y con recursos mínimos, a una institución moderna, equipada y profesionalizada.
A 69 años de su creación formal, la conmemoración no solo recuerda una fecha, sino un recorrido. Desde el sacrificio de los pioneros hasta las nuevas generaciones de efectivos, la fuerza ha sabido adaptarse a los cambios sociales, tecnológicos y políticos, manteniendo intacta su misión esencial: proteger a la comunidad neuquina en cada rincón de la provincia.











