Una foto que vale mil rispideces: Milei profundiza su ruptura con la Iglesia Católica
Buenos Aires.- Una fotografía bastó para visibilizar la grieta que ya era pública pero ahora se profundiza: el titular de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), monseñor Marcelo Colombo, se reunió esta semana en la sede de Retiro con un grupo de intendentes peronistas de primera línea y referentes de la CGT.
La imagen, difundida ampliamente, generó una reacción inmediata y sin filtros en el oficialismo. Desde Balcarce 50 interpretaron el encuentro como un claro alineamiento de la Iglesia con el peronismo y acusaron a sectores eclesiásticos de promover “el pobrismo”. “Por algo Milei no recibe a los miembros de la Iglesia Católica, siempre jugaron con el peronismo”, afirmaron fuentes cercanas a la Presidencia.
Intendentes, crisis social y un tono urgente
Del encuentro participaron los intendentes Mariel Fernández (Moreno), Jorge Ferraresi (Avellaneda), Fernando Espinoza (La Matanza), Mariano Cascallares (Almirante Brown), Ariel Sujarchuk (Escobar), Pablo Descalzo (Ituzaingó) y Andrés Watson (Florencio Varela), junto a funcionarios bonaerenses y dirigentes sindicales.
Según las versiones de los participantes, el tono fue de diagnóstico social crudo: aumento de la demanda en comedores, falta de trabajo, deterioro de las redes de contención en los barrios y avance del consumo de drogas en menores. Los presentes advirtieron que la trama social tejida entre municipios, Iglesia, movimientos sociales y provincia de Buenos Aires se está desgastando bajo el peso de la crisis.
Lo que diferenció esta reunión fue la decisión deliberada de Colombo de hacerla pública, algo inusual en su estilo. Fuentes cercanas al arzobispo de Mendoza señalaron que “aceleró un paso más” en la visibilización de la agenda social de la Iglesia.
El mismo viernes, Colombo dio declaraciones que el Gobierno leyó como una crítica directa. El prelado alertó que personas de clase media baja están acudiendo a Cáritas en busca de ayuda y que muchos que antes donaban ahora necesitan asistencia alimentaria y económica. Sus palabras chocan frontalmente con la narrativa oficial, que sostiene que la pobreza está disminuyendo y la situación social se encuentra contenida.
Días antes, la CEA había enviado una carta al ministro de Salud advirtiendo sobre la grave crisis económica que atraviesan instituciones que atienden a personas con discapacidad, con retrasos en los aportes estatales que comprometen alimentación, medicamentos y salarios.
“No somos oposición política”
Ante las críticas que recibe desde el oficialismo, Colombo buscó bajar la tensión sin retroceder: “Puede ocurrir que algunos sectores de la dirigencia perciban a la Iglesia como oposición política, pero no es ese el rol que buscamos. Queremos aportar una mirada donde los más pobres no queden invisibilizados”.
El arzobispo reconoció que no mantiene contacto con el presidente Milei desde que asumió la conducción de la CEA en 2024, aunque se mostró abierto a un eventual encuentro institucional. Ese mismo día, en un gesto de diálogo plural, también se reunió con el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, y la diputada oficialista Juliana Santillán.
La sombra de León XIV
La tensión adquiere mayor dimensión por el contexto internacional. Crecen las versiones sobre una posible visita del papa León XIV a la Argentina en noviembre, lo que obligaría a una coordinación entre el Gobierno y la Iglesia en uno de los momentos más fríos de su relación.
Con una fractura que se ensancha semana a semana, la foto de Retiro no fue solo una imagen incómoda para el oficialismo: se convirtió en el símbolo de que la Iglesia decidió hablar con mayor firmeza sobre la situación social, mientras el Gobierno, por ahora, mantiene su distancia.










