Corea del Sur prohíbe definitivamente el consumo de carne de perro: fin de una industria controvertida
Seúl, Corea del Sur.- Tras décadas de intensas campañas de activistas por los derechos animales y fuerte presión de la opinión pública internacional, el parlamento surcoreano aprobó la prohibición total de la cría, sacrificio y comercialización de perros para consumo humano, poniendo fin definitivo a una de las industrias más polémicas del país.
La medida, que ha generado tanto celebraciones como protestas, marca un punto de inflexión en la relación de Corea del Sur con los animales domésticos. Granjeros de avanzada edad, muchos de los cuales dedicaron toda su vida a esta actividad tradicional, expresaron su indignación y preocupación. Argumentaron que la ley elimina su principal fuente de ingresos y representa un ataque a una práctica cultural milenaria.
Sin embargo, la voz de las nuevas generaciones, más sensibilizadas con el bienestar animal, terminó imponiéndose en el debate público. Organizaciones defensoras de los derechos animales celebraron la decisión como un “avance histórico” y un paso gigante hacia una mayor empatía en Asia.
Como parte de la transición, el gobierno surcoreano implementará un subsidio obligatorio para los comerciantes afectados. Estos recursos están destinados a facilitar la reconversión de sus locales hacia negocios humanitarios y actividades más acordes con los nuevos valores sociales.
La prohibición entra en vigor tras años de debates y restricciones parciales, consolidando el cambio cultural que ya se venía observando en las grandes ciudades del país, donde cada vez más jóvenes consideran a los perros como miembros de la familia y no como fuente de alimento.
Esta decisión posiciona a Corea del Sur junto a otros países que han dado pasos similares en la protección de los animales, reforzando la tendencia global hacia un trato más ético y compasivo.










