Con pasión y motonieves, la Policía del Neuquén llega donde nadie más puede
En medio de los temporales de nieve que afectan a la cordillera neuquina, la Unidad de Rescate Motonieve de la Policía del Neuquén mantiene un despliegue permanente para asistir a pobladores aislados, turistas varados, personal sanitario y efectivos de otras fuerzas.
La tarea se desarrolla especialmente sobre la Ruta Provincial 26, entre Caviahue y Copahue, donde las intensas nevadas pueden dejar caminos intransitables y convertir cualquier traslado en una situación de riesgo.
Al frente de esta unidad se encuentra el suboficial principal Sergio Correa, acompañado actualmente por el efectivo Luis Monsalve, quienes realizan patrullajes preventivos y tareas de asistencia a bordo de dos motonieves Polaris de 800 centímetros cúbicos.
El trabajo forma parte del operativo dispuesto para hacer frente a las condiciones climáticas extremas y responde a la premisa del gobernador de Neuquén, Cr. Rolando Figueroa, de fortalecer la presencia del Estado y brindar respuestas concretas a quienes atraviesan situaciones de aislamiento o emergencia.
En ese marco, y conforme a las órdenes emanadas del jefe de la Policía del Neuquén, Comisario General Tomás Díaz Pérez, el personal policial desarrolla arriesgadas maniobras en sectores donde las condiciones de nieve impiden el ingreso de vehículos convencionales.
“El objetivo es brindar un patrullaje preventivo. Como podemos circular por sectores muy afectados por la nieve, recorremos desde Caviahue hasta Copahue asistiendo a Gendarmería, a vecinos y a quien lo necesite”, explicó Correa.
Asistencia en medio de la nieve
Durante los últimos días, los integrantes de la brigada trasladaron leña a una familia aislada, colaboraron con el traslado de personal sanitario, asistieron a turistas cuyos vehículos quedaron atrapados y realizaron el relevo de efectivos de Gendarmería Nacional hacia la seccional de Copahue.
Las motonieves permiten avanzar por sectores donde otros vehículos directamente no pueden ingresar. Para cumplir con estas tareas, cuentan con lingas, camillas y un trineo facilitado por un vecino de Caviahue, utilizado para transportar elementos e insumos.
“Con ese trineo podemos acarrear leña, trasladar elementos y asistir al personal de salud. También podemos transportar una persona por cada motonieve”, detalló el suboficial principal.
Pero detrás de cada operativo existe una preparación específica. La conducción de una motonieve en alta montaña requiere experiencia, conocimiento del terreno y capacidad para interpretar las condiciones de la nieve.
“Hay diferentes clases de nieve y tener experiencia para leerla es muy importante. Cuando la nieve es recién caída, las motos se entierran y el trabajo cambia completamente”, explicó Correa.
Una unidad que nació para llegar a lugares inaccesibles
La Unidad de Rescate Motonieve fue impulsada por Correa hace cuatro años, con el objetivo de aprovechar estos vehículos especiales para brindar asistencia en zonas cordilleranas durante los temporales.
Desde hace tres inviernos, la brigada participa de manera intensiva en distintos operativos de emergencia y ha sido convocada en diferentes localidades neuquinas afectadas por fuertes nevadas.
Uno de los procedimientos más importantes se produjo en 2024, en la zona de Las Ovejas, donde numerosos crianceros quedaron aislados.
En aquella oportunidad, junto con autoridades locales y baqueanos capacitados por la propia Policía, los efectivos realizaron recorridos casa por casa para verificar el estado de las familias y acercar elementos de primera necesidad.
“Íbamos puesto por puesto, certificábamos que las personas estuvieran bien y al día siguiente regresábamos con lo que necesitaban: agua, gas, alimentos, verduras y medicamentos. Todo lo trasladábamos en las motonieves”, recordó.
La experiencia también permitió capacitar a nuevos integrantes. Hace dos años, Correa fue uno de los instructores del primer curso específico para manejo de motonieves, en el que fueron preparados once efectivos de la Policía del Neuquén.
Desde entonces, cada vez que las condiciones climáticas requieren reforzar un operativo, esos policías son convocados para integrarse a las tareas de la unidad.
El trabajo, además, exige una particular coordinación entre los integrantes de cada patrulla.
“Siempre trabajamos en dupla, porque cuando una motonieve se encaja, una sola persona no puede sacarla”, explicó Correa.
Vocación de servicio en condiciones extremas
A sus 41 años y con dos décadas de servicio en la Policía del Neuquén, el suboficial principal reconoce que nunca imaginó que su carrera lo llevaría a recorrer la cordillera sobre una motonieve para asistir a personas aisladas.
“Jamás pensé que iba a vivir esta experiencia. Es un trabajo que hacemos con mucha pasión y mucho amor. Lo demostramos todos los días con la gente y con el cuidado del equipo”, afirmó.
Para los integrantes de la unidad, la mayor recompensa llega después de atravesar kilómetros de nieve, viento y temperaturas extremas y finalmente alcanzar a una persona que necesita ayuda.
“Llegar a un lugar dando una respuesta y ver la emoción de la gente es algo que no se puede explicar. También nos emociona a nosotros llegar a salvo y cumplir la misión. Muchas veces se te llenan los ojos de lágrimas”, concluyó.
Mientras el invierno continúa poniendo a prueba a la cordillera neuquina, la Unidad de Rescate Motonieve mantiene su presencia activa en la Ruta Provincial 26 y en otros sectores donde las condiciones lo requieren.
Allí donde la nieve borra los caminos y los vehículos convencionales ya no pueden avanzar, estos policías continúan abriendo huella para llevar asistencia, prevención y respuesta.
Una tarea que combina capacitación, experiencia, compromiso y, sobre todo, vocación de servicio para estar allí donde más se necesita.


Uno de los trabajos que realizan con mayor frecuencia es el acompañamiento y apoyo al personal de salud, especialmente cuando las condiciones climáticas impiden el traslado convencional.
En numerosas oportunidades, los efectivos de la Unidad de Rescate Motonieve colaboraron con el traslado y la atención de pacientes que necesitaban asistencia urgente, entre ellos personas accidentadas y mujeres en trabajo de parto que debían ser evacuadas o recibir atención médica.
La posibilidad de desplazarse sobre sectores cubiertos por nieve permite que los equipos sanitarios puedan llegar hasta pobladores aislados o que los pacientes puedan ser trasladados hacia los centros asistenciales cuando los caminos se encuentran intransitables.
Se trata de una tarea que requiere coordinación permanente entre los efectivos policiales y el personal sanitario, especialmente ante situaciones de emergencia en las que cada minuto resulta fundamental.














