Junín de los Andes lleva la Ruta de la Fe al corazón de la integración binacional en Chile (video)
Valdivia, Chile.- Cultura, turismo, producción y fe se encontraron en Valdivia durante el 40º Comité de Integración Binacional Los Lagos, donde Junín de los Andes tuvo una participación destacada junto a autoridades de Neuquén y las regiones del sur de Chile.
En la ciudad de Valdivia, Región de Los Ríos, comenzó a sesionar el 40º Comité de Integración Binacional Los Lagos, un espacio que desde hace cuatro décadas busca profundizar los vínculos entre las provincias argentinas y las regiones chilenas a través de la conectividad, el desarrollo productivo, la cultura y el turismo.
En este encuentro, Junín de los Andes volvió a ocupar un lugar significativo dentro de la agenda binacional, no solo por su ubicación estratégica en el corredor cordillerano, sino también por su identidad cultural y religiosa, que encuentra en la Ruta Binacional de la Fe una de sus principales herramientas de integración turística.
El intendente Luis Madueño participa de las jornadas junto a autoridades neuquinas y representantes de distintos municipios de la provincia. Durante el encuentro, la delegación de Junín de los Andes acercó presentes elaborados por productores locales a las autoridades chilenas, llevando hasta Valdivia una muestra del trabajo, la identidad y la producción de nuestra comunidad.
La fe como puente entre Argentina y Chile
Uno de los puntos destacados durante la apertura del Comité fue precisamente el potencial de la integración turística y cultural vinculada a la fe.
El gobernador de la Región de Los Ríos, Luis Cuvertino Gómez, destacó que la integración entre ambos países no es solamente institucional, sino que tiene profundas raíces históricas, humanas y culturales.
En ese contexto, mencionó expresamente la Ruta Binacional de la Fe, que vincula a Junín de los Andes y Villa La Angostura con las localidades chilenas de Curarrehue, Pucón, Villarrica y Freire, a través del paso internacional Mamuil Malal.
La propuesta representa mucho más que un circuito turístico: es una posibilidad concreta de unir territorios a partir de la espiritualidad, la historia, el patrimonio y las tradiciones que atraviesan ambos lados de la Cordillera de los Andes.
Para Junín de los Andes, este corredor adquiere una dimensión especial, teniendo en cuenta su consolidación como destino de turismo religioso y su vínculo con la historia de Ceferino Namuncurá, cuya figura constituye uno de los principales símbolos espirituales y culturales de la Patagonia.
Mamuil Malal, una conexión estratégica
Durante el encuentro también se puso el foco en la necesidad de mejorar la infraestructura de los pasos fronterizos.
El ministro de Economía, Producción e Industria de Neuquén, Guillermo Koenig, aseguró que la provincia está asumiendo el compromiso de avanzar con obras de conectividad y destacó particularmente la ejecución de la pavimentación del paso Mamuil Malal.
La obra puede significar un nuevo impulso para el intercambio turístico, comercial y cultural entre Neuquén y la Región de La Araucanía.
La posibilidad de contar con mejores caminos y mayor conectividad permitirá fortalecer los circuitos binacionales y facilitar el movimiento de visitantes que buscan recorrer la Patagonia desde una perspectiva turística, cultural y espiritual.
Una Patagonia que busca integrarse
Durante la apertura del Comité, Koenig remarcó que Neuquén posee más de 700 kilómetros de frontera con Chile y que es la provincia argentina con mayor cantidad de pasos fronterizos.
En ese marco, planteó la necesidad de transformar esa condición geográfica en una verdadera oportunidad de desarrollo.
También destacó el potencial de Vaca Muerta, las exportaciones neuquinas y la posibilidad de avanzar en nuevos corredores energéticos y comerciales hacia Chile y el océano Pacífico.
A la agenda se suman los pasos Pichachén y Hua Hum, además del histórico proyecto ferroviario que busca conectar Zapala con Lonquimay, generando una vía estratégica entre el Atlántico y el Pacífico.
Turismo sin fronteras
Desde la mirada turística, el mensaje que surgió del encuentro fue claro: los destinos argentinos y chilenos tienen mayores posibilidades cuando trabajan de manera conjunta.
El gobernador Cuvertino Gómez sostuvo que no alcanza con promocionar destinos de manera aislada y propuso avanzar en circuitos binacionales, facilitando el transporte y construyendo una experiencia turística integrada.
En esa visión, Junín de los Andes tiene una oportunidad privilegiada: su patrimonio religioso, la figura de Ceferino Namuncurá, el Santuario, la Ruta de la Fe, el vínculo con Villa La Angostura y la conexión con las localidades de la Región de La Araucanía pueden convertirse en parte de una propuesta turística internacional con identidad patagónica.
La integración también implica cultura, gastronomía, producción, naturaleza, espiritualidad y las historias compartidas por comunidades que durante generaciones atravesaron la Cordillera.
Una identidad que viaja
La participación de Junín de los Andes en el Comité de Integración Los Lagos permite mostrar que la integración binacional no se construye solamente desde las grandes obras de infraestructura.
También se construye desde las personas, los productores, los emprendedores, las instituciones, la cultura y la fe.
Los presentes entregados por la delegación juninense llevaron a Valdivia una pequeña muestra de esa identidad.
Porque detrás de cada producto hay una familia, un productor, una historia y una comunidad que busca crecer.
Y en esa construcción, la Ruta de la Fe aparece como un puente que une mucho más que dos países: conecta pueblos, culturas, historias y territorios que la Cordillera de los Andes nunca logró separar.
Argentina y Chile vuelven a encontrarse. Y Junín de los Andes, desde la Patagonia neuquina, busca que ese encuentro también tenga el rostro de su cultura, su producción y su fe.














