Musimundo cerró más de 20 sucursales y ya son cientos los trabajadores afectados
La cadena de electrodomésticos redujo su presencia en Chaco, Formosa, Corrientes y Misiones tras el ingreso de Carsa a concurso preventivo. Los trabajadores reclaman el pago de salarios e indemnizaciones.
La crisis financiera de Carsa S.A., empresa vinculada a la operación de Musimundo, comenzó a impactar de lleno sobre la estructura comercial de la reconocida cadena de electrodomésticos, que en las últimas semanas cerró más de 20 sucursales en distintas provincias del nordeste argentino.
Los cierres se concentraron principalmente en Chaco, Formosa, Corrientes y Misiones, aunque también se informó el cierre de un establecimiento en La Plata. El ajuste sobre la red comercial estuvo acompañado por una ola de despidos que, según distintas fuentes y relevamientos gremiales, podría alcanzar a alrededor de 200 trabajadores.
La situación generó preocupación entre los empleados, especialmente por la incertidumbre respecto del pago de los salarios correspondientes a agosto y de las indemnizaciones por las desvinculaciones.
En algunos casos, los trabajadores se presentaron normalmente a sus puestos y encontraron los locales cerrados, mientras que otros fueron informados verbalmente sobre la finalización de su relación laboral.
El escenario se explica por la delicada situación financiera de Carsa, que el 7 de julio de 2026 se presentó en concurso preventivo ante la Justicia chaqueña. La apertura del proceso fue ordenada el 17 de julio por el Juzgado Civil y Comercial N°23 de Resistencia.
De acuerdo con la información difundida sobre el expediente, la deuda concursal asciende a $63.500 millones, a la que se suman aproximadamente $3.060 millones de pasivos bancarios registrados a fines de mayo.
Entre las principales obligaciones figura una deuda cercana a $1.549 millones con el Banco Nación, mientras que el Nuevo Banco del Chaco registra otros $300 millones.
El objetivo del concurso preventivo es reestructurar las obligaciones de la compañía y buscar una salida frente al fuerte nivel de endeudamiento.
No es la primera vez que Carsa atraviesa una situación de este tipo. En junio de 2018 había iniciado otro concurso preventivo, con una deuda declarada entonces de $900 millones, aunque aquel proceso no llegó a completarse y la empresa alcanzó acuerdos privados con sus acreedores.
Chaco es una de las provincias donde el impacto fue más importante. Allí se vieron afectados establecimientos de Resistencia, Barranqueras, Fontana, Presidencia Roque Sáenz Peña, Charata, Las Breñas y otras localidades. Según el Centro de Empleados de Comercio, más de 50 trabajadores chaqueños quedaron alcanzados por los cierres.
En Formosa, Musimundo dejó de operar en seis sucursales, mientras que en Misiones el cierre alcanzó locales de Posadas, Apóstoles, Leandro N. Alem y Jardín América.
En Corrientes también se produjo una reducción de la red comercial, con establecimientos afectados tanto en la capital provincial como en distintas localidades del interior.
Los trabajadores reclaman principalmente el pago de los salarios pendientes y de las indemnizaciones correspondientes.
Desde el sector gremial también cuestionaron la modalidad de algunas desvinculaciones, debido a que los telegramas recibidos por trabajadores no garantizarían el pago inmediato de las indemnizaciones, sino que señalarían que estas serían abonadas de acuerdo con la disponibilidad financiera de la empresa.
El repliegue de Musimundo se produce además en un contexto de transformación del mercado argentino de ventas de electrodomésticos y tecnología.
El comercio electrónico continúa ganando participación y modificando los hábitos de consumo. Según los datos mencionados de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE), durante el primer semestre de 2026 las ventas online crecieron 28% interanual, con una facturación de $19.533.815 millones.
En ese período se registraron 181,5 millones de órdenes de compra y se vendieron 248 millones de productos.
Para las empresas relevadas, el canal online representa actualmente el 28% del total de las ventas, mientras que seis de cada diez compañías indicaron que el crecimiento del comercio electrónico es igual o superior al registrado por el canal físico.
En este escenario, Musimundo enfrenta un doble desafío: una fuerte crisis financiera de su empresa controlante y una transformación en la manera en que los argentinos compran tecnología y electrodomésticos.
Mientras la empresa busca reestructurar sus deudas dentro del proceso concursal, cientos de trabajadores esperan respuestas sobre su continuidad laboral, sus salarios y las indemnizaciones pendientes.
La histórica cadena atraviesa así uno de sus momentos más delicados, con una importante reducción de su presencia física y un futuro que todavía aparece marcado por la incertidumbre.










