La Policía volvió a demostrar que en el interior profundo neuquino es mucho más que prevención: es auxilio, contención y Estado presente

Las Coloradas.- Durante la jornada de ayer, miércoles 22 de octubre, efectivos de la Comisaría 31° de Las Coloradas llevaron adelante un arriesgado operativo de asistencia en el paraje Chacayco Sur, donde una mujer y su hija de apenas 3 años habían quedado completamente aisladas por el temporal de lluvia y viento que azota al Departamento Catán Lil.
Tras recibir el llamado de auxilio, una comisión policial se dirigió de inmediato al lugar. Al llegar, se encontraron con que el camino vecinal estaba cortado por un socavón de aproximadamente un metro de altura que hacía imposible el paso del móvil policial.
Lejos de desistir, los efectivos tomaron la decisión que distingue al personal de las comisarías rurales: continuaron a pie. Durante varios kilómetros, con el terreno anegado y bajo inclemencias climáticas, avanzaron hasta lograr dar con la vivienda, con la colaboración de un poblador de la zona que conocía los pasos alternativos.
Una vez en el paraje, asistieron a la madre y a la pequeña, las contuvieron y lograron trasladarlas a resguardo para que la menor recibiera una evaluación médica preventiva. Ambas se encuentran en buen estado.
Este accionar no es un hecho aislado, sino parte de la tarea silenciosa y cotidiana que realiza el personal policial en la ruralidad.
Días atrás, la misma Comisaría 31°, a cargo del subcomisario Ángel Salazar, protagonizó otro rescate de similares características en el Paraje La Pileta, a 10 kilómetros de Las Cortaderas, en plena meseta de Catán Lil. Allí, una mujer criancera, hija de un productor de 82 años y madre de tres menores, llevaba una semana sin alimentos sin poder salir por el barro y la greda.
En esa oportunidad, seis efectivos se abrieron paso contra viento, barro y lluvia para llegar hasta la familia. El cuadro que encontraron fue desgarrador, con la mujer sin tener qué darle de comer a sus hijos.
Dos operativos, un mismo denominador común: cuando los caminos se cortan y el temporal aísla, la Policía es la primera y muchas veces la única que llega. Una labor que va más allá del deber funcional y que habla de vocación de servicio, conocimiento del territorio y compromiso con los pobladores rurales.










