Samuel García comparte claves para una alimentación saludable en adultos mayores
Junin de los Andes.- El licenciado en Nutrición Dr. Samuel García destacó la importancia de mantener una alimentación equilibrada durante la etapa adulta mayor, como base fundamental para conservar la salud, la vitalidad y la independencia. “Una buena nutrición no solo previene enfermedades, sino que también mejora la calidad de vida y ayuda a mantener la funcionalidad del cuerpo”, señaló el especialista.
A medida que envejecemos, el metabolismo se vuelve más lento y disminuye la masa muscular, por lo que el cuerpo requiere menos calorías pero necesita alimentos de alta calidad nutricional. Además, el profesional recordó que “en esta etapa es común que disminuya la sensación de sed o haya dificultades para masticar, por lo que la planificación de las comidas es esencial”.

Recomendaciones del especialista
Entre los principales consejos que el Dr. García ofrece para cuidar la salud en la adultez mayor, se destacan:
Variedad y calidad: consumir alimentos diversos que aporten vitaminas, minerales, proteínas, grasas saludables y fibra. Incorporar frutas frescas, verduras, cereales integrales, legumbres, carnes magras, pescado y lácteos bajos en grasa.
Proteínas de calidad: fundamentales para mantener la masa muscular. Se recomienda incluir pescado, pollo, huevos y legumbres en porciones moderadas.
Hidratación: beber al menos dos litros de agua al día, incluso si no se siente sed.
Vitaminas y minerales: prestar especial atención al calcio y la vitamina D para cuidar los huesos, y a la vitamina B12 para el sistema nervioso.
Fibra dietética: consumir frutas, verduras y cereales integrales para mejorar el tránsito intestinal.
Evitar excesos: reducir azúcares añadidos, grasas saturadas, sal y alimentos ultraprocesados.
Comidas pequeñas y frecuentes: realizar entre 4 y 5 comidas diarias para favorecer la digestión.

Bienestar integral y vida activa
El Dr. García también remarcó el valor del aspecto social y emocional de la alimentación: “Comer en compañía y disfrutar de los alimentos es tan importante como lo que se come. Las comidas compartidas fortalecen el bienestar emocional y fomentan hábitos más saludables”.
Asimismo, recomendó complementar una dieta equilibrada con actividad física adaptada a cada persona: “El movimiento, junto a una buena alimentación, es la clave para conservar la movilidad, la fuerza y la independencia”.

Finalmente, el especialista subrayó que alimentarse bien en la adultez mayor es una verdadera inversión en salud y calidad de vida. “Cuidar lo que comemos es cuidar la energía con la que enfrentamos cada día”, concluyó.










