Infierno blanco: la Justicia abre los celulares de la red narco que movía 783 kilos de cocaína desde Caviahue

El Juzgado Federal N.º 2 de Lomas de Zamora comenzó a peritar teléfonos, computadoras y equipos de comunicación secuestrados durante el operativo realizado en 2024. La investigación busca reconstruir los contactos, el circuito financiero y las conexiones internacionales de una organización que habría operado entre Perú, Argentina, Chile y España.
La causa judicial conocida como “Infierno Blanco”, que tuvo como escenario a la localidad cordillerana de Caviahue, volvió a tomar impulso con una medida considerada clave por los investigadores: el análisis forense de los dispositivos electrónicos secuestrados durante los operativos realizados en julio de 2024.
El Juzgado Federal N.º 2 de Lomas de Zamora comenzó a trabajar sobre teléfonos celulares, computadoras y equipos de radiocomunicación que estaban en poder de los integrantes de la organización investigada. El objetivo es reconstruir comunicaciones, movimientos de dinero, vínculos y la estructura logística que permitió trasladar un cargamento de 783 kilos de cocaína hasta la cordillera neuquina.
Una ruta que atravesaba varios países
De acuerdo con la investigación judicial difundida por distintos medios, la organización habría desarrollado una estructura con conexiones internacionales que partía desde Perú, atravesaba territorio argentino y tenía a la región cordillerana de Neuquén como uno de sus puntos estratégicos, con una posible salida hacia Chile y posteriormente hacia España.
Los investigadores buscan determinar quiénes financiaban la operación, quiénes cumplían funciones dentro de la estructura y qué empresas o personas pudieron haber sido utilizadas para facilitar la logística.
Uno de los elementos bajo análisis es el alquiler de las cabañas utilizadas por los integrantes de la organización en Caviahue. Según la información incorporada a la causa, el pago habría sido realizado por una empresa radicada en Buenos Aires que figuraba formalmente como una firma ganadera.
El operativo que sorprendió a la organización
El procedimiento principal se realizó durante la madrugada del 4 de julio de 2024. Efectivos de Gendarmería Nacional y Prefectura Naval Argentina interceptaron a los sospechosos mientras trasladaban los paquetes de cocaína en vehículos en la zona de Caviahue.
En paralelo se realizaron allanamientos en distintos puntos del país, incluidos domicilios de Córdoba, la Ciudad de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires, donde fueron secuestrados dinero, vehículos, documentación y dispositivos electrónicos.
La investigación sostiene que los integrantes de la organización habían llegado previamente a Caviahue bajo una apariencia vinculada al turismo y las actividades de nieve, utilizando camionetas de alta gama y motos de nieve para desplazarse por la zona.
Los celulares pueden revelar la estructura
Ahora, el contenido de los dispositivos podría aportar información que hasta el momento permanece oculta.
La Justicia procura establecer quiénes daban las órdenes, cómo se coordinaban los traslados, quién financiaba las operaciones y cuáles eran los contactos nacionales e internacionales de la organización.
También se investiga si esta estructura pudo haber tenido relación con otros importantes decomisos de drogas registrados anteriormente en Argentina y con otros hechos que aparecen mencionados dentro de la investigación.
Entre los principales acusados mencionados en la causa se encuentran Gerardo David Salinas, alias “El Negro”, e Ileana Mariela Bolzán. Según la información publicada sobre el expediente, varios integrantes fueron procesados con prisión preventiva, mientras que otro obtuvo falta de mérito y al menos una persona permanecería prófuga.
Una investigación que continúa abierta
El operativo “Infierno Blanco” permitió incautar una cantidad de cocaína que, según las fuentes consultadas, fue valuada en más de 15 millones de dólares. La droga posteriormente fue destruida bajo custodia oficial.
A más de dos años del procedimiento, la causa continúa abierta y el peritaje de los teléfonos y demás dispositivos constituye ahora una de las principales herramientas para intentar completar el mapa de una organización que, según la hipótesis investigativa, habría utilizado a Caviahue y la cordillera neuquina como parte de una ruta internacional del narcotráfico.
La información corresponde al estado de la investigación judicial informado al 15 de septiembre de 2026. Las responsabilidades penales deberán ser determinadas por a Justicia.










