Bomberos Voluntarios rescataron a un poblador de 90 años en el Cerro Curruhuinca (video)

En una fría noche de montaña y cuando la mayoría descansa, ellos salen. Una vez más, el trabajo silencioso, profesional y absolutamente ad honorem de la Asociación de Bomberos Voluntarios de San Martín de los Andes quedó demostrado.
A las 20:01 de ayer jueves, tres dotaciones fueron convocadas de urgencia para un rescate en la ladera del cerro Curruhuinca. Al arribar al lugar, a unos 40 metros sobre la calle Fosbery, localizaron a un hombre de 90 años, poblador del paraje Trompul.
El vecino había salido al mediodía a arriar sus animales y, en el regreso a su vivienda, se desorientó y perdió la senda. Quedó varado en un sector donde el camino se terminaba, sin posibilidad de descender por sus propios medios. Permaneció allí desde las 14:00 horas.
Ante la complejidad del terreno y la oscuridad, intervino personal especializado del Grupo de Operaciones de Rescate en Altura (GORA). Con apoyo del drone térmico de la institución, lograron ubicarlo, inmovilizarlo en camilla y realizar un descenso controlado y seguro hasta la calle, donde ya aguardaba una ambulancia del Sistema Integrado de Emergencias del Neuquén (SIEN).
Milagrosamente, el hombre no presentaba lesiones, aunque sí un cuadro de mucho cansancio, principio de hipotermia y deshidratación por las seis horas que pasó expuesto en la montaña.
El operativo se extendió por más de dos horas y finalizó con el traslado del paciente al hospital local para una evaluación más completa.
El hecho vuelve a poner en valor lo que significa ser bombero voluntario en nuestra región: hombres y mujeres que dejan a su familia, su trabajo y su descanso, sin recibir un salario, para capacitarse constantemente y estar disponibles las 24 horas, los 365 días del año. Sin vocación, sin profesionalismo y sin ese espíritu solidario ad honorem, rescates como el de anoche en el Curruhuinca serían imposibles.













